No indulta

http://generoconclase.blogspot.mx/2010/03/30-de-marzo-dia-internacional-de-las.html

Corriendo sin fin

Trabajadoras domésticas y su rol dentro de la precariedad laboral en el Perú

[en los margenes] Explorando situaciones de marginación en la sociedad peruana contemporánea

Leda M. Pérez

Publicado: 2016-11-15

Hace poco presenté los resultados de mi investigación sobre trabajo doméstico remuenrado en el Perú en una conferencia sobre estudios latinamericanos en el noreste de Estados Unidos. Titulé la presentación Running in Place , lo que en el inglés significa algo como “correr en su sitio”. La razón de ser de este nombre es para manifestar que, dentro de una precariedad laboral general que se vive en el Perú, el sector de trabajo doméstico ofrece muy poca posibilidad de ascenso laboral y social. Por ello digo que las que componen esto sector están “corriendo en su sitio”. Ellas trabajan arduamente y tienen aspiraciones pero cuentan con pocas posibilidades para poder alcanzar sus metas. Más bien el movimiento de ellas suele ser circular, entrando al sector, saliendo por ratos, y luego – en gran parte de los casos que he visto – volviendo a entrar por falta de mejores opciones. Así es que me parece que ellas terminan corriendo en su sitio; corriendo sin fin, pero sin llegar al destino imaginado. 

La situación laboral actual en el Perú y el trabajo doméstico remunerado

El sector laboral en el Perú sufre de varios males, pero aquí solo destaco dos. En primer lugar, la tasa de informalidad es sumamente alta -- según algunos cálculos esta cifra llega hasta el 79% de la población económicamente activa (PEA) ocupaba (INEI 2014). En segundo lugar, la remuneración es generalmente pobre. De hecho, el Perú es uno de los países de América Latina que más bajo sueldo mínimo tiene. Podemos ver líneas abajo los sueldos a nivel nacional hasta el año 2013.

Evolución de ingreso mensual por grupo ocupacional (2004-2013) 

Fuente: INEI, ENAHO 2004-2013. Pérez & Llanos, en prensa. 

Asimismo, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha resaltado la precariedad laboral nacional (2015) y su conexión con la baja productividad, los pobres empleos y sueldos y las brechas de equidad en la población (CEPAL 2010; Tokman 2010; CEPAL 2012a; CEPAL 2012b).

Si combinamos la situación descrita líneas arriba junto con la falta general de protecciones sociales disponibles para la mayoría de la población peruana, mi argumento es que trabajadoras domésticas se encuentran en una real desventaja en esta sociedad. Por todo lo que hemos venido compartiendo sobre ellas, y por toda la vulnerabilidad que ello implica, representan una mano de obra altamente explotable. Es más, yo diría que son oprimidas – no en un sentido tiránico – pero a raíz de las instituciones que conspiran con la sociedad para que ello sea así (Young 1990). Dado que la mayoría de los peruanos no cuentan con apoyo alguno del Estado, y que más que el 50% de la población de mujeres trabaja fuera del hogar, es predecible que se busquen soluciones privadas para completar las tareas domésticas. La realidad es, sin embargo, que en pleno siglo 21 estas tareas recaen sobre una mujer. Y si no es la mujer de la casa, será con seguridad una mujer de bajos recursos que en la mayoría de los casos que he analizado han sido – o son – explotadas. No es difícil entender por qué las cosas son así. Pues esta trabajadora representa el vínculo más alcanzable que tiene la mayoría de las familias peruanas para su reproducción social. Dicho de otra manera, el desarrollo y ascenso laboral y social de muchas familias enteras está basado en el apoyo formal o informal que garantizan estas trabajadoras.

¿Qué hacer?

Así es que hasta ahora, pareciera que el modelo de desarrollo y ascenso social para tantos recae sobre el sacrificio de una mujer u adolescente de escasos recursos. Esto, a su vez, es posible porque el Estado peruano permite esta mano de obra barata y no regulada a manera de subsidiar a una clase media (Blofield 2012; Pérez & Llanos, en prensa). Con este apoyo, por ejemplo, es posible que los dos miembros de una pareja trabajen fuera del hogar y así tengan la posibilidad de ganar ingresos superiores con los cuales  asegurar mejores colegios y círculos sociales para sus hijos.

Esta ni es una situación deseable ni sostenible. Si al menos las mujeres en este trabajo se les garantizara un mejor futuro a cambio de este rito de pasaje, tal vez fuera más aceptable. Pero repetidamente lo que encuentro en mi investigación es que este trabajo representa un callejón sin salida para las que lo hacen, y que casi asegura la continuación de una existencia precaria para ellas. Asimismo, para muchas de las que son migrantes, lo único que cambia es la geografía. Está en las manos del Estado peruano garantizar derechos completos para ellas, trazando al mismo tiempo una ruta de protección social para todas y todos sus ciudadanos. El progreso no puede ser a costa de las más vulnerables.

Referencias

Blofield, M. (2012). Care Work and Class: Domestic Workers’ Struggle for Equal Rights in Latin America. University Park, PA: The Pennsylvania State University Press.

CEPAL. (2010). La hora de la igualdad: brechas por cerrar, caminos por abrir. Santiago de Chile: CEPAL.

__________. (2010b). Panorama social de América Latina, 2009. Santiago de

Chile: Naciones Unidas.

___________. (2010c.), El progreso de América Latina y el Caribe hacia los Objetivos de

Desarrollo del Milenio. Desafíos para lograrlos con igualdad. Santiago de Chile: CEPAL.

____________. (2012a) Coyuntura laboral América Latina y el Caribe. Santiago de Chile: CEPAL/OIT.

_____________. (2012b). Eslabones de la desigualdad: Heterogeneidad estructural, empleo y protección social. Santiago de Chile: CEPAL (2012b).

_____________. (2015). Coyuntura laboral en América Latina y el Caribe. Protección social universal en mercados laborales con informalidad. Santiago de Chile: CEPAL.

Pérez, L.M. & Llanos P.M. (en prensa). Vulnerable women in a thriving country: Twenty-first century paid domestic workers in Peru. Latin American Research Review.

Young, I.M. (1990). “The Five Faces of Oppression.” Justice and the Politics of Difference. Princeton: Princeton University Press. 


Escrito por

ledaperez

Investigadora Afiliada al Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico [CIUP]


Publicado en